14.07.2020 |
Paula Carpintero
12:46
12/03/20

El uso capitalista del pánico social

El uso capitalista del pánico social

¿Cómo se crea el pánico social? Con el tema del COVID-19 en pleno auge, los medios de comunicación se están encargando de que sea el punto de mira. No digo que no sea importante, ya que está claro que es un tipo de cepa nueva que hasta ahora no conocíamos, y nuestro sistema inmunológico no está preparado para combatirlo de la misma manera que sí haría con otros virus. Pero, ¿hasta dónde llega este uso inadecuado de la información y el malestar constante que nos generan los medios para que el único foco de atención sea éste? El capitalismo utiliza varias fases para crear pánico en la población. El primero de ellos, sería generar una nueva alerta. Algo que hasta ahora no conocemos y tampoco tenemos datos suficientes, porque sabemos que todo aquello que es desconocido nos produce más rechazo, miedo e indefensión. Seguidamente, se activa la psicología de masas, que se centra en la inexistencia de autonomía dentro de un grupo ya creado. Una persona que forma parte de una masa deja de ser independiente, es más, se subordina al grupo al que pertenece, y por tanto los individuos se contagian del comportamiento de los demás y se limitan a repetirlo sin cuestionarse nada. Con ello, ya hemos entrado en la fase de pánico social, que es el objetivo principal. Seguidamente, se distrae la atención de otros problemas, casualmente casi todos relacionados con la situación político/social actual del país en cuestión. El control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. En la última fase, se consigue lo más esperado por parte del sistema capitalista: generar ganancias económicas a costa de toda esta histeria colectiva. Porque sí, queramos aceptarlo o no, ésta es la única finalidad mundial para el sistema en el que vivimos: todo son intereses.

El uso capitalista del pánico social
comentaris