20.06.2019 |
Esmeralda Ponce
11:50
02/05/19

Uno Nuevo

En el siglo pasado se fabricaban las cosas con una resistencia impresionante si compramos con la actualidad. El concepto era que esos elementos nos duraran toda la vida. Aún en casa de nuestros mayores podeos encontrar aparatos que siguen funcionando con eficiencia.  Podemos encontrar viejas calderas, cocina, horno o lavadora dando servicio y resistiendo el paso del tiempo.

Sin embargo, esa excelencia no era interesante para los mercados, donde esperan que estemos consumiendo constantemente y renovando mientras más, mejor. Las estrategias comerciales nos guiaban hacia la modernización, incitando con ello al consumo desmedido. Luego aplicaron lo que conocemos como “obsolescencia programada”, o dicho de otra manera, desechable después de un tiempo de uso.

De esa manera comenzamos a acumular toneladas de cosas inservibles sin sacarle ningún provecho, acumulando en casa o desechando sin conciencia de su destino final.  Con ordenadores y móviles fuimos a más. Los cambios en sus diseños y funciones cada vez más eficientes resultan muy atractivos, cayendo sin darnos cuenta en el consumismo desmesurado.

Eso le hemos enseñado a las siguientes generaciones, a ser exigentes por poseer lo último, lo que más mola, evitando la frustración de la comparación con el otro o con la sensación de que se quedó atrás.

Hoy día en muchos países desarrollados se está intentando revertir esa manera dañina de funcionar. Los vecinos intercambian cosas que ya no usan y puede servirle a otro; comienzan a valorarse artesanos y especialistas en reparar, ya sea un zapato o una lámpara, por ejemplo.

Actualmente a nivel de la comunidad ha comenzado una campaña en ese sentido: si no lo usas, dale nueva vida, dónalo, repáralo, conviértelo en algo distinto, pero no lo tires, que es entre todos que podemos evitar que en un futuro próximo la basura ocupe más superficie que los humanos.

Por responsabilidad hacia los que vienen detrás y que ya nos relaman cambios drásticos para conservar la casa de todos, evitemos aquellas viejas costumbres de usar y tirar.

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