28.11.2020 |
Esmeralda Ponce
10:21
5/11/20

Alterados

Es cierto, estamos experimentando muchas emociones por las circunstancias actuales. En principio, entendiendo que se nos pedía un esfuerzo inusual que creíamos determinado en el tiempo, pero la realidad es tozuda y va a un ritmo que nos está alterando la vida de muchas formas, y todo se alargó.

Se entiende que a veces nos sintamos frustrados, cansados, tristes, asustados o estresados, y está bien, siempre que consigamos gestionarlo de la mejor manera para nosotros y los que nos rodean.

Al final, sabemos que nos está pasando a todos, que no es un fenómeno local, que por más que en los medios nos hablen de posibles culpables, no hay rincón del planeta donde no estén intentando superar las circunstancias como creen que mejor les conviene.

Pero el hecho es que nos sentimos alterados a ratos, que se nos descuadró la vida tal como veníamos fluyendo por ella. Nos planteamos con ilusión el momento donde se declare el fin de la pandemia para volver a nuestras antiguas formas y costumbres, pero eso también tiene su riesgo, porque esto nos ha cambiado en tantas cosas, que tal vez nuevas formas de funcionar permanezcan de ahora en adelante.

Cuando vemos en las noticias cómo, en diferentes partes del mundo, algunos se manifiestan con violencia, gritando, pegando o rompiendo cosas ajenas, nos preguntamos si quizás ellos tengan una mejor solución para el tema que nos preocupa a todos. Con sus formas lo que muestran es una conducta desadaptada, donde nos dicen que la humanidad les importa poco, si ellos pueden continuar con sus intereses egoístas.

Ahora nos sugieren que aportemos un poquito más, que aceptemos las normas con paciencia, que seamos tolerantes y respetuosos con el resto, entendiendo que no hay competencia alguna en el sufrimiento, la espera y los duelos, que cada uno está pasando lo suyo.

En estas circunstancias, hay grupos de vecinos de Mollet teniendo iniciativas amables con nuestro entorno. Los fines de semana limpian o mejoran una zona de paseo; otros, han dejado la compra on line para consumir del comercio local; otros ofrecen caminatas en la mañana por esa linda naturaleza que nos rodea, y otros, los más, tan solo nos adaptamos a lo que toca, sabiendo que estamos todos juntos en esto y que necesitamos más que nunca vivir en armonía y siendo solidarios con el resto.

No importa cuánto quede de esta situación, pero sí que salgamos fortalecidos e intentando ser mejores ciudadanos y vecinos. Ánimos, durará lo que tenga que durar, tratemos de seguir aportando en positivo.  

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