19.11.2018 |
Alexandra Conejo
10:55
18/10/18

La responsabilidad, el súmmum del equilibrio

La responsabilidad, el súmmum del equilibrio

Caminar no siempre conlleva progreso, y la evolución es una de las mayores necesidades del alma. Muchas veces el ser humano siente que su vida está estancada sin existir razones aparentes. Otras veces sí que encuentra los motivos, pero no sabe cómo enfrentarse a ese incesante, profundo y demoledor sentimiento de bloqueo. Entonces simplemente lo deja a un lado y sigue caminando… Pero no avanza, deambula sin rumbo.

El crecimiento requiere reflexión, pero este proceso es un arma de doble filo que hay que saber manejar diestramente. Ya lo predicaban los romanos con su famosa expresión áurea mediócritas, el secreto de la vida para ser feliz es encontrar el equilibrio, y este es uno de los desafíos más complejos de la vida. Las personas caen fácilmente en dos actitudes, dos polos opuestos altamente destructivos: la culpa o el victimismo.

La culpa es el veneno mordaz que infecta el alma cuando ésta es consciente de la enorme colección de errores almacenados en el historial de su vida. Precede al lamento, a la autoflagelación, a la larga espiral de pensamientos negativos que llevan… A ninguna parte.

El victimismo es la excusa perfecta, la inmadurez arraigada, la cobardía inconsciente. Es el peligroso vicio de imputar los errores de toda una vida a circunstancias externas, la búsqueda continua de consuelo vano con el fin de hacer aparentemente más fácil el camino… Hacia ningún lugar.

Sin embargo, la responsabilidad es la panacea procedente del áurea mediócritas, el ansiado equilibrio entre la culpabilidad y el victimismo. Es el don de extraer el aprendizaje justo a todas las adversidades de la vida, la magia de divisar lo positivo en todas las cosas sin transformarte en mártir, la inteligencia de permitirse fallar. La responsabilidad es el coraje de resurgir de las cenizas convertido en la mejor versión de uno mismo.

La culpabilidad no forma a mejores personas, el victimismo no erradica el dolor… Pero la responsabilidad crea a seres humanos libres para decidir, para cometer errores, para aprender. No caigas en el juego del doble filo, hazte responsable, decide ser libre para evolucionar.

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