19.05.2019 |

María Arjona

Posiblemente el nombre de María Arjona, así a secas, no suene a nadie. ¿Y si dijera María, la gitana? El pasado día 8 de Abril fue el Día Internacional del Pueblo Gitano y aprovecho el contexto para, en estos tiempos de apología del racismo, el machismo y la xenofobia, rescatar del olvido a figuras como la de María; una mujer de etnia gitana, de clase obrera y madre de 13 criaturas 2 de las cuales murieron durante la infancia.  A pesar de que yo la conocí poco, porque mi anclaje en Mollet se produjo en los 80, que fue a década en la que ella enfermó y murió de cáncer de huesos, Maria fue una de aquellas mujeres que, junto a otras molletanas destacadas, dejaron su huella impresa en nuestra ciudad. Maria Arjona no hizo grandes gestas consideradas heroicas, si obviamos que produjo gran numero de mano de obra para el sistema a de forma gratuita, pero sí que era una mujer de carácter fuerte y afable que emanaba humanidad por todos los poros de su piel, una mujer que hacia de la palabra convivencia no solamente un concepto sino, y principalmente, un principio de realidad.   Cuando paseabas por Mollet era frecuente verla vendiendo todo aquello vendible y rodeada, casi siempre, de criaturas pequeñas. También era habitual verla entrar o salir del mercado municipal ubicado en Prat de la Riba donde trabajaba en la limpieza, siempre con una amplia sonrisa en los labios, siempre con un saludo afectuoso dirigido a toda persona dispuesta a recogerlo.   

Maria Arjona llegó a Mollet en una de aquellas olas de emigración de los años setenta. Provenía de Villanueva del Trabuco, Málaga. Casada desde bien joven llegó a Mollet a la edad de 30 años y con 8 criaturas en el regazo.

Maria fue una mujer que se negó a caer en el estereotipo de etnia y sin renunciar a sus raíces interactuó con la población de Mollet sin ningún tipo de complejo. Maria Arjona fue una mujer humilde y valiente que en el corto período de su vida en Mollet se hizo no solo conocer sino querer por la gente que la trató. Maria Arjona murió con solo 44 años y está enterrada en el cementerio de Mollet.  Quiero agradecer a su hija, Clara Reyes Arjona, digna sucesora de la María, la información que me ha brindado acerca de su madre.

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